El hombre es siempre
el constructor de una cárcel.
Y no se conoce a un hombre
hasta saber qué cárcel ha construido.

Algunas veces parece sólo la propia,
pero siempre es también la de otros.
Y no le basta con construir la prisión:
aporta también el carcelero.

Lo único que el hombre no pone
es el material para hacer la prisión,
porque sobra en todas partes.

Pero hay otra cosa
que no sabemos quién la pone:
el combustible para el incendio.

Porque si todo hombre es la historia de sus
                                                                                [cárceles,
la lamentable historia de un ex presidiario
que vuelve a su prisión
o inaugura otra,
a veces es también la historia de quemarse
al incendiar la mayor de sus prisiones.
O ni siquiera la mayor:
la que estaba en el límite.



 "42"
Roberto Juarroz


Ahora que he dormido poco me persiguen los conejos y las palomas.
Hasta que incierta madriguera dejo estos rastros,
esta incertidumbre diurna
herrumbrándome los pies.
Después de aquel pacto con las aves
me dejo abrazar por los edificios,
como una hormiga más sobre el absoluto asfalto.
Mostrando el signo de mis manos,
la carencia de las pieles,
otras voces que creo mías.
Después de mi cuerpo: una dimensión del olvido.
La llegada del día, renacer.
Miles de caras, miles de otras orillas,
una sola transitoriedad eterna.



/Alhué Mora

Eat the Elephant




La canción habla sobre enfrentar todos los asuntos difíciles o "el elefante en la habitación", para poder comenzar a superarlos. También responde, de cierta manera, a la vieja pregunta: ¿Cómo vas a comer un elefante? Respuesta: un bocado a la vez.






¿De dónde viene esa mirada
que a veces sube hasta mis ojos
cuando los dejo sobre un rostro
descansar de tantas distancias?

Es como un agua de cisterna
que brota desde su misterio,
profundidad fuera del tiempo
donde el recuerdo oscuro tiembla.

Metamorfosis, doble rapto
que me descubre el ser distinto
tras esa identidad que finjo
con el mirar enajenado.



El otro | Julio Cortazar